
Pero... ¡¿Cómo se puede desperdiciar oportunidades como ésta?! Hay personas que no entienden lo que es enseñar... instruir, señalar, mostrar... ¡¡MOSTRAR!! ¡Si es que más fácil imposible! Si quieres enseñar explicar las partes de un árbol y estás rodeado de ellos... ¡no te bases en un dibujo o un esquema! Es lo mismo que si vamos a enseñar las diferencias entre animales o sus partes y tenemos uno o más en clase...
Siempre que tengamos a nuestra disposición los elementos de los que vamos a hablar podemos emplearlos como apoyo de la explicación o, mejor incluso, nuestra explicación como apoyo lingüístico de lo observado.
En el Abencerrajes, por ejemplo, para enseñarnos los distintos tipos de columnas nos llevaban a la Alhambra u otros edificios de distintas épocas, para enseñarnos distintos tipos de árboles y sus frutos nos llevaban al campo, a Cazorla... y lo mismo con muchas otras cosas. Aunque algo no lo tengamos a nuestra disposición de forma "natural", siempre habrá museos en los que aparezcan muchas cosas de interés referendes a distintos temas y, aunque a los niños les pueda parecer aburrido, siempre habrá algo que les llame la atención y, casi seguro, que les gustará más que verlo en un libro o similar en clase.