jueves, 17 de marzo de 2011

Viñeta del 09.03.2011 - Suma


Aquí veo algo de lo más normal... y que, sin embargo, creo que no se piensa en muchas ocasiones.

Sobre todo en la escuela, no se valora lo que los niños conocen, sino que se les trata de imponer, directamente, nuevos conocimientos, lo cual puede tomarse como desprecio hacia ellos. De esta forma, además de sentirse frustrados los niños que tienen muchos conocimientos pero desconocen lo que va a explicarles la maestra, los niños que sí tienen conocimientos de lo que la maestra va a explicar se acaban sintiendo, normalmente, apartados, ya que la maestra no los suele tener en cuenta durante dichas explicaciones, cuando realmente podría hacerlos partícipes de la explicación (si ellos quieren) y así incitar la búsqueda de conocimientos por estos niños y por los demás.

Para no hacer caer a los niños en estos pesares, la maestra debería saber siempre, más o menos, cuáles son los conocimientos de los alumnos. Si esto fuera así, y conociendo un poco a los niños y su actitud, las clases se podrían plantear de muchas formas distintas, y los alumnos no sufrirían "tanto".

lunes, 7 de marzo de 2011

Viñeta del 04.03.2011 - Fábrica


A casi toda la gente se la clasifica desde pequeña, generalmente como lista o tonta, positiva o negativamente, lo cual modifica, en muchos casos, su comportamiento si se incide continuadamente en dicha clasificación.

El efecto pigmalión trata esto, explicando que cuando una persona se propone algo y cree que lo va a conseguir, finalmente lo consigue. Esta creencia puede surgir de uno mismo o de otra persona. Lo primero no se suele producir en la mayoría de las personas, debido a la influenia negativa de la sociedad que hace que la confianza en uno mismo desaparezca. Debido a esto, es lo segundo lo que se produce generalmente, llevando la creencia cada vez a mayores extremos en cualquier caso, como por ejemplo, haciendo llegar a la cima a los que denominan listos y hundirse en lo más hondo a los que denominan tontos.

Y menos mal que, aunque esto esté probado, no tiene por qué cumplirse. Una prueba la tengo en mis hermanos pequeños (gemelos) que, a pesar de que en infantil la seño les tratara fatal, se metiera con ellos, se burlara delante de toda la clase... y llegara a decirles que no iban a aprobar cosas, que no llegarían lejos o que no serían nada en la vida... donde están ahora sacan notas bastantes buenas (excepto en inglés, todos tenemos algo que nos cuesta).

Cuando a alguien le intentan amargar la vida de esta forma, lo mejor creo que es que, si se produce en la escuela, se contrarreste en la casa con argumentos opuestos y muy positivos, de forma que prevalezcan sobre los negativos. Y seguro que a muchos nos ha pasado algo así, haya prevalecido lo positivo o lo negativo (también hay casos en los que la escuela es la positiva y la familia la negativa, por desgracia).

A todos se les deben ofrecer las mismas oportunidades, sin cortar las alas a nadie, dejando que al menos puedan tocar el cielo antes de caerse por su propio peso, porque suele ser mejor equivocarte por tu culpa que por la de otro (aunque en el segundo caso se pueda echar la culpa a alguien), no llegar a ser algo porque te has equivocado de rama, de carrera... antes que por la negativa de otra persona, por ejemplo. Y nunca, nunca, se debe dar a alguien por perdido... (vaaale... tal vez haya excepciones...)

Viñeta del 02.03.2011 - Teatro


Ésta refleja lo que ocurre en multitud de centros... y en la propia sociedad constantemente (como refleja perfectamente la película "V de Vendetta").

Desde los cargos más altos se imponen ciertas normas que deben ser acatadas por los demás, quienes pueden hacer ciertas modificaciones o restricciones. Cuando ésto llega al ámbito escolar nos encontramos con que muchos maestros y profesores son controlados por el sistema, sin tener voz ni voto propios en el desarrollo su propia clase, pudiendo transmitir sólo sus sensaciones, emociones, sentimientos... en muchas ocasiones por verse controlados.

Esto lo podemos ver con un ejemplo sencillo que comentamos uno de estos días en Didáctica: el hecho de que un maestro cambie o no la ropa al alumno que se haga las necesidades encima, teniendo en cuenta que lo que debe hacer, según la normativa, es dejarlo sin cambiar y llamar a los padres para que ellos lo hagan. Lo "correto" tanto para el centro como para "los de arriba" suele ser dejar al niño sin cambiar, cumpliendo las normas, pudiendo afectar muy negativamente al alumno y la relación entre éste y el maestro o entre en maestro/centro y los padres del mismo, a pesar de las palabras de consuelo que se le pudieran dar al alumno o de los motivos que se pudiera exponer a los padres.

Puede que lo "políticamente" correcto sea dejarlo sin cambiar, pero yo, al igual que mucha otra gente, no lo veo así... Puede ser lo correcto, sí, pero si alguien se atreve a contradecirlo, ¿qué le va a pasar? ¿Lo van a torturar por ello? ¿Lo van a denunciar? ¿Lo van a despedir? Lo dudo mucho. Lo que podría ocurrir sería que los padres estuvieran enormemente agradecidos, que el alumno se tranquilizara y reforzara su relación con el maestro que le ha evitado el mal rato, que el centro se ahorrase las críticas de los padres a pesar de incumplir las normas... No es éticamente correcto dejar al niño con la ropa manchada, ni siquiera como castigo para que aprenda a no hacerlo más, ya que puede no entenderlo así, entre otras cosas.

En mi colegio, cuando llegué en primero, me llamó mucho la atención algo que vi un día que alguien se vio en esa situación: el profesor implicado y quien anduviera cerca fueron enseguida a buscar ropa que le sirviera en una caja que tenían con ropas viejas u olvidadas por los alumnos para no dejarlo así y que pudiera volver a clase con los compañeros. Eso es lo que se debe hacer en estas circunstancias.

Por normas que existan y control que haya no siempre debemos obedecer y seguir al pastor como un rebaño, sino que tenemos que pensar cómo nos afecta cada cosa, si estamos de acuerdo con ellas, cómo pueden afectarnos si actuamos de una u otra forma... qué es lo mejor a nuestro criterio (y saber asumir las posibles consecuencias).


PD: No me seáis extremistas y tergiverséis mis palabras!!

Viñeta del 25.02.2011 - Odio


En la viñeta se nos muestra otra realidad: por lo general, los maestros generan en los alumnos un odio hacia el estudio por culpa de su incansable persecución en busca de... ¿qué?... ¿que los alumnos sean los mejores? ¿que los padres y compañeros lo tengan por buen profesor?... Pueden ser muchos los motivos que llevan a los maestros a colapsar a los alumnos provocando dicho odio, pero ninguno es justificable ni inevitable.

Yo no recuerdo mucho de mi etapa de infantil, ya que por entonces sufrí tres mudanzas, pero sí recuerdo mucho de todo el tiempo que pasé en el colegio, aquí en Granada, en el Abencerrajes (seguramente haga alusión a él en multitud de ocasiones de aquí en adelante).

Lo primero que tengo que comentar, para que lo entendáis, es que el Abencerrajes no es un colegio como los demás, tiene algo especial (no es por fardar ni por parecer cursi..): el centro en sí es el conjunto de los maestros, padres y alumnos, cooperando siempre para realizar todo tipo de trabajos, actividades escolares y extraescolares, salidas de trabajo (¡no son excursiones!)... siempre pensando en los alumnos como elemento principal, lo más importante. Dicho así puede parecer que es como cualquier otro colegio, pero cualquiera que haya estado allí, incluso habiendo pasado por dos, tres... centros más, se da cuenta de lo distinto que es.

Bueno, lo que quería comentar del colegio es la actitud siempre positiva del profesorado, siempre atentos para que no falte nada a los alumnos, desde material hasta diversión. Las clases pueden convertirse en lo más ameno del mundo permitiendo que los alumnos: tengan voz y voto: participen activamente en todas las actividades; tengan la opción de retractarse si comenten un error, ya sea realizando una actividad o portándose inadecuadamente con alguien; disfruten de aprender en la naturaleza o en el barrio en lugar de en el aula, sin apreciar las cosas como son realmente... Los castigos no eran severos, pero sí eficaces, y nunca (que yo recuerde) era necesario llamar a los padres de los alumnos por un mal comportamiento, ya que los alumnos, aunque pudieran portarse mal o muy mal, obedecían a los profesores casi en todo momento, ya que la confianza que todos ellos depositaban en nosotros y la relación tan positiva que siempre existía hacía que, de alguna forma, el colegio se convirtiera en una gran familia, formada por todos y cada uno de sus miembros, en la que reinaba el respeto mutuo.

Lo que hace que los alumnos no odien estudiar/aprender es, a mi parecer, tener profesores que sepan mantener una relación positiva, tanto con ellos como con las familias, que incluya el respeto mutuo y un aprendizaje ameno en el que exista un ambiente agradable, variado y de participación en la que se permita ampliamente la libertad de expresión.

Viñeta del 23.02.2011 - Presentación


La viñeta refleja la realidad habitual: la maestra pide a los nuevos alumnos que se presenten y ellos, ya sea por la emoción, el nerviosismo u otros motivos, cuentan todo lo que les viene a la mente sobre ellos; todo lo contrario que la maestra, quien o no dice nada sobre ella y comienza a hablarles de lo que van a hacer o hace una breve alusión a su persona antes de ello.

Sin embargo, lo que debería hacer una maestra no es eso, ya que aunque a algunos niños los pueda aliviar la situación por el hecho de que lo sueltan todo, a otros les puede poner, textualmente, enfermos. Lo que debería hacer es, como poco, presentarse a los alumnos, aunque fuerabrevemente, pero contando cosas acerca de ella misma, algo más aparte del nombre y la profesión: si le gustan los animales, qué comida le gusta más, si tiene mascotas, si tiene hijos... para que los niños se sientan a gusto el primer día de clase y no rechacen el ir a la escuela al día siguiente, ya que la primera impresión, y más a estas edades, suele ser muy importante.

Como futuras maestras debemos tenerlo en cuenta para no caer en el error. Ya tendremos tiempo de errar después del primer día, no empecemos haciendo diana... ^^"

jueves, 3 de marzo de 2011

Primera impresión de la asignatura

La primera clase teórica me bajó los ánimos... más que nada porque me la esperaba más "animada" y sin tantos problemas con los grupos de seminarios. Sin embargo, siendo el primer día, no me quise venir abajo. Traté de ser positiva, buscar explicaciones y hallar soluciones.
Aun disgustada, como muchas, por el sorteo de los grupos, los siguientes días fueron algo mejor: algunas pudimos cambiarnos de seminario y empezamos con ellos. No hay nada mejor que aprender divirtiéndose.
Espero que los cambios de horarios, seminarios, aulas... no afecten demasiado y que, aunque así fuera, la asignatura se desarrolle de forma agradable de aquí en adelante, porque la veo interesante y ¡práctica! (en ambos sentidos ^^)